Cuento Una Linda Familia

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Cuento
Una Linda Familia
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La familia DE LAS CASAS PENVERTI se acababa de mudar a un buen barrio de la ciudad, antes vivían en un barrio popular, un barrio normal, así que ese día domingo llegó el camión al barrio y todos se preguntaban quienes eran ellos y de dónde venían.

La familia estaba compuesta por el señor De Las Casas un militante político, su esposa y 2 hijos adolescentes majaderos, déspotas y malcriados.

El señor De Las Casas había hecho política toda su vida y su situación había mejorado por unos contraticos que le habían dado, de esos contratos raros con sobre costos que dejan millones.

Doña Josefina De Las Casas Penverti salió un día muy temprano a la puerta de su casa, aún en pijama a tomarse el tinto que la empleada le había traído en una tasa italiana carísima, que había comprado en un viaje por Europa, su pijama de seda, una bata francesa acompañada con unas sandalias españolas playeras que compro en San Sebastián en el país vasco, se mecía en la mecedora mirando al horizonte y echándose fresco con un abanico de mano.

Eran las 7 de la mañana y comenzaban a pasar los vendedores ambulantes en sus carretas, ese día el primero que pasó fue el de las verduras.

Doña Josefina sentada en su mecedora con aires de reina, lo llamo con el dedo.

Muchacho buenos días que vendes…el muchacho contesto:

Doña le tengo verduras, yuca, ñame tomate, cebolla, ajo, berenjena el hombre tenía una gran variedad de productos.

La doña le dijo a su empleada niña coge 4 kilos de tomate, 5 de papá, 5 de cebolla, 3 kilos de berenjena, 5 de ñame y así continuo con un pedido enorme.

La doña hizo un mercado para dos meses de verduras, mientras el vendedor empacaba la mercancía le brillaban los ojos en total 35 kilos de verduras media carreta.

Cuando llegó la hora de pagar el muchacho de la carreta le dijo:

– Mi señora son 175 mil pesos…

Doña Josefina le dijo mira niño deja que venga mi marido a medio día y te pago, tu tranquilo date la vuelta en la carreta por el barrio que al regreso cuando vuelvas te pago.

El muchacho se agarró la cabeza y dijo doña me hubiese dicho antes…

-Doña Josefina se puso histérica-

Su cara Gentil se transformó en la de un diablo, le dijo tú con quién crees que hablas….. ¡Negro curtió!

¡Ya te dije que voy a pagar arranca y no pises la grama del jardín!

La empleada entro a la casa con las 7 bolsas repletas de verduras, sin más remedio el pobre hombre salió cabizbajo, había comenzado mal su jornada.

Ella siguió tomando el café y leyendo el periódico, a la media hora paso el hombre de la carne en su carreta, el viejo William conocido en el barrio, un hombre trabajador padre de tres hijos muy responsable, un carnicero en carreta con una báscula de madera que media el peso al ojo, un emblema de la ciudad por su deliciosa carne, paso frente a la casa de Doña Josefina.

¿Mira muchacho querido que vendes hay en esa carrera mijo lindo?

¿Doña le tengo Carne de la mejor calidad, tengo chatas, lomo fino, cadera tetafula, costilla que va a llevar…?

Doña Josefina llamo a su empleada y comenzó a pedirle al carnicero mientras la muchacha empaca en total 13 kilos de carne de la mejor, sin gordo porque así la pedía…dame esa….. Y esa… ¡Está linda esa carne niño!, hacia adulaciones al muchacho mientras le terminaban de empacar toda la carne.

Al momento de pagar William le dijo doña son 190 mil pesos…

Doña Josefina lo miro y le dijo ya vengo voy a buscar la plata en el bolso…a los 10 minutos volvió y le dijo al vendedor; ¡ayyy muchacho me vas a disculpar pero no encontré la cartera! pásate más tarde a las 2 con seguridad te pago, el vendedor un hombre de mucha experiencia le dijo Doña confío en usted tranquila yo paso mañana, él se fue confiando y tranquilo.

La Doña le dijo a la empleada niña tráeme mi sombrero y las gafas para el sol que voy a regar las flores, la empleada le trajo el atuendo y ella prosiguió con las labores.

Cuando eran las 10 de la mañana paso el vendedor de cubrelechos y sábanas en un Renault 4 viejo y destartalado con un megáfono a todo volumen … ¡” Se venden cubre lechos, juegos de sábana, almohadas, manteles, cortinas vengan traídos de Panamá al mejor precio vengan!!!!

Josefina paró su actividad y llamo a los señores

¡Ven ven muéstrame que vendes! Ellos le mostraron todo el material, ella feliz escogió 4 cubre lechos, 8 almohadas, 4 juegos de sábana y tres cortinas, le dijo a la empleada lleva para esto para dentro rápido.

¿Cuando llegó la hora de pagar le dijo cuánto sería amigo?

Bueno Doña son 800 mil pesos,

¡Mijo te pago con cheque!, el señor le dijo claro doña tranquila!

¡Ella le firmó el cheque y se lo entrego gracias mijo!

¡Gracias Doña!

¿A las 11:30 paso el del pan en una bicicleta, La doña lo paro muchacho que llevas que vendes?

Doña tengo pan de coco, mogollitas, pasteles de Arequipa, pasteles de bocadillo, tortas croissant que se le ofrece …

Se ve todo muy rico, está tarde vienen mis amigas a jugar póker dame …10 croissant, 6 pasteles de bocadillo, 5 de Arequipe, 15 pedazos de torta.

¿Cuándo llegó la hora de pagar le dijo ay niño hoy no tengo aquí plata pero pásate mañana que seguro te pago, el vendedor le dijo a qué hora paso?

Pasa mañana a las 10, bueno Doña tranquila yo paso.

A medio día llego el vendedor de verduras y toco el timbre doña vengo por el pago salió la empleada con un billete de 50 mil y le dijo que te mandan cincuenta que pases la otra semana por los otros cincuenta que te pagan a plazos … Y le cerraron la puerta en la cara …el vendedor había aprendido la lección.

¿Al día siguiente a las 10 de la mañana llegó el hombre de la carne a la casa timbro y salió la empleada dígame? Doña vengo por el pago de la carne …ayyy niño la señora no está pásate mañana …el hombre de la carne le dijo yo paso mañana, el de la carne pasaría todos los días durante un largo periodo hasta que de tanta insistencia le pagaron 45 días después.

Luego paso el del pan, llegó a tocar a la puerta, Doña vengo a qué me paguen, y está vez salió la misma Josefina y le dijo que hablas cuál pan te debo, si yo ayer te pagué, no seas ladrón yo no te debo nada!……el hombre le dio mucha rabia así que tomo una piedra y le rompió un vidrio de la casa.

¡Vieja loca !!! Mi plata me la pagas ladrona!!! Y la Doña respondió a mí no me digas ladrona qué ya te pague, si quieres llamamos a la policía mi marido es íntimo del alcalde, todos me conocen tú eres un don nadie es tu palabra contra la mía.

A los pocos días llego el vendedor del Renault 4 Doña vengo porque este cheque salió chimbo y no tiene fondos en ese momento salió el hijo mayor y le dijo de qué estás hablando tú, ¿qué te tumbamos?? Doña Josefina intervino y le dijo mijo mira te voy a pagar pero te puedo dar de 20 mil pesos mensuales no tenemos más plata, acepta muchacho acepta que es lo único que puedo hacer por ti, el vendedor triste no tuvo más remedio que aceptar.

En su casa tenía tres empleadas dos en la cocina y una que realizaba las labores del hogar de limpieza.

Una de ella la de los mandados y limpieza que había sido de testigo de sus robos le dijo esa noche, Doña yo voy a renunciar y ella le dijo por qué mija linda que te paso cuéntame…

He visto lo que usted hizo con los vendedores y eso no está bien liquídeme que yo me voy.

Doña se quedó mirándola y le dijo tranquila muchacha has tenido un día largo duerme, mañana nos vemos y hablamos cuando estés más calmada tú necesitas la plata y yo te necesito aquí.

Gladys la empleada le dijo bueno doña mañana hablamos pero yo quiero irme ayúdeme con la liquidación.

Al día siguiente Gladys regreso como lo habían acordado comenzó sus labores muy temprano Doña Josefina la estaba esperando,

Siéntate ahí mija linda que vamos a hablar.

Claro Doña dígame…

¡Bueno muchacha Yo tenía en el cajón de la mesita de noche unos aretes con diamantes regalo de mi esposo por el aniversario de bodas y ya no están, los he buscado por toda la casa, la única persona que hace aseo en esta casa eres tú y tú eres una ladrona!

¡ Tú me has robado los aretes necesito que me los devuelvas!!!

La empleada llorando le dijo Doña yo no me he robado nada, se lo juro por mis hijos…

Doña Josefina le dijo tienes dos opciones coge tus cosas y te largas o llamó a la policía para que te metan presa….

Ante tal maldad y calumnia, la empleada no tuvo más remedio que irse sin un peso en el bolsillo caminando bajo el rayo del sol llorando a moco tendido.

Ese día sentados toda la familia al final de la tarde en la cena, los muchachos recibieron consejo de sus padres, la primera en hablar fue Doña Josefina

“Mis hijitos queridos quiero decirles que en su vida ustedes deben ser muy correctos nunca deben robarle un peso a nadie, esta mujer me ha robado los aretes uno no puede estar por la vida robando y haciendo el mal, sobre todo maltratando a las personas, eso no se hace porque nosotros los hemos criado con los valores heredados de nuestra dinastía de gente pulcra, decente impoluta, mis hijitos ustedes son hombres de bien y tienen que aprender de sus padres, lo que es la honestidad y el respeto”

El papa interrumpió a la esposa y les dijo aprendan de mí que nunca me ha robado un peso, que los he sacado adelante con el sudor de mi frente.

¡En ese momento al finalizar la cena una de las empleadas le dijo a la señora Doña Josefina Doña!!!! ¡Mire lo que encontré en su cuarto en el tocador, sus aretes que se habían perdido!!!, Doña Josefina le respondió qué bueno que aparecieron gracias!! Mientras reía sarcásticamente yo sabía que estaban ahí,

¡Y tú sigue con tus labores, que nadie te nadie te mandó a buscar mis aretes no seas entrometida y atrevida!

Fin

Autor: Boris Sánchez Maldonado

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