Cuento Una tarde de Amigos

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Cuento
Una tarde de Amigos
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Era un día soleado con mucha brisa y los amigos se volverían a encontrar en la plaza del pueblo, como lo venían haciendo hace 30 años, la cita diaria era a las 4 de la tarde frente a la iglesia, una cita inaplazable.

Se hablaba de todo en esa esquina, se hacían negocios, se enteraban de los chismes del pueblo y se tertuliaba con placer, pero también se contaban las mentiras más grandes del universo.

Esta es la historia de tres amigos que se encontraban todos los días en el parque, entre estos personajes no se sabía cuál era más mitómano y arrogante.
Entre ellos se trataban constantemente de impresiónar con mentiras, vivían de apariencias, así vivían estos tres protagonistas; la realidad era que estaban quebrados pero decían otra cosa.

Eduardo de la Concepción era un tipo alto con un carisma especial, había sido político toda su vida nunca supo lo que era cumplir horario laboral pues vivía de las “corbatas”de esos puestos nombrados por lagarteria política pero que nunca van y nunca ejercen nada, era un hablador y un mentiroso.

Juan perez amaba la ganadería trabajo toda su vida en una institución del estado y había ejercido un puesto público, ya se encontraba pensionado como sus dos amigos, le había quedado una pequeña pensión de eso vivía.

Rafael Gómez era el otro amigo un chabacan tenía 12 hijos después de 4 matrimonios , tenía un primo político que le daba contraticos de esos raros así se daba la gran vida.

Llegaron todos a la cita como acostumbraban, el primero en llegar fue Juan, luego Rafael y de último Eduardo.

El primero en saludar fue Juan

¿- Ajá Rafa cómo vas?

Rafael contesto:
Bien mi hermanito trabajando en unos contraticos para ver cuánto me queda, ajá tu sabes toca moverse.

Juan le dijo:

– Que bien Rafa!

¡Yo estoy esperando una herencia de 5mil millones de mi abuela esa mujer era millonaria ya casi sale la herencia y quedó hecho!

¿Eduardo como está tu hijo?

-Le dijo Juan:

¿El pelao que está en Bogotá?

¡Ombe Juan ese pelao anda en Mercedes benz se casó con una reina de belleza y es millonario, me manda 20 millones de pesos mensuales ese pelao es una belleza!

¿Y tu hija Juan?

– Mi hija es presidente de una multinacional anda en porche y vive en Miami es el orgullo de la familia ya me dijo que a este pueblo no vuelve más.

Rafael dijo:

Mis hijos si que están bien, cada uno me manda 25 millones de pesos mensuales, mi hija está casada con un jeque árabe y vive en Catar y mi hijo anda en Ferrari por París el hombre es un empresario reconocido en Europa así que ajá humildemente ahí vamos.

En ese momento apareció un sombrero negro de copa a lo lejos por una de las calles principales del centro que desemboca al parque central, entonces Rafael vio que venían los chepitos.

Los chepitos se vestían con frac y sombrero negro, y se ubicaban frente a las casas u oficinas de los deudores morosos con un maletín que decía “COBRANZAS” o “DEUDOR MOROSO”. Así, en mayúsculas. En este caso recorrerían el pueblo buscando a los deudores, ya que se escondían y era difícil encontrarles.
De esta forma lograban hacer una especie de reclamo público a quienes debían dinero a prestamistas o rentistas, para presionarlos a saldar sus deudas.

El primero en verlos fue Rafael y les dijo a los amigos:

– Mis queridos amigos los dejo tengo que ir a cerrar un negocio de un ganado que voy a comprar 2500 reces ,!hasta pronto muchachos! y salió como alma que lleva el diablo ante la inminente llegada de los chepitos, Rafael no les aviso a sus amigos.

Eduardo noto algo extraño en Rafael y pudo ver también a los chepitos y le dijo a Juan:

Mi hermano querido te dejo tengo que ir a firmar un contrato de 2 mil millones de pesos de arreglos de tuberías públicas, cuídate chao hermano y salió despavorido.

Juan se quedó sentado en la banca del parque tranquilo, sin percatarse de la llegada de los chepitos, él continuo leyendo el periódico y de pronto llegaron los chepitos.

Señor de Perez como le va somos los chepitos

¿Amigos como están?

Venimos a cobrarle unas deudas que tiene, ya son muchas

-200 millones al banco agrario de una hipoteca, tiene 47 cuotas vencidas,
– 25 millones de una letra que firmo y no le ha pagado a la señora Carmen Valencia hace 5 años,
-18 cuotas vencidas de la camioneta en el concesionario Y
-14 cuotas del club, más una cuenta pendiente de 16 millones de restaurante y bar.

¿Cuando va a pagar señor?

Mi querido y estimado amigo, mijo lindo! cojela suave! mira estoy detrás de unos contraticos para ver cuándo puedo pagar, la vaina está dura.

Señor pero usted siempre dice lo mismo y no paga que hacemos denos una fecha.

Miren muchachos cuando me salga un contratico pago mís deudas, por ahora los dejo que tengo una cita importantísima en la alcaldía, yo soy íntimo del alcalde y del gobernador así que no vengan a cobrarme así en plena calle respeten que tampoco es que deba tanto.

Autor : Boris Sánchez Maldonado

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